Jueves, 20 Noviembre 2014 00:00

Consejos prácticos para evitar los vicios del marxista ortodoxo recalcitrante Destacado

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El marxismo se ha convertido en un bastión del pensamiento anacrónico de las universidades El marxismo se ha convertido en un bastión del pensamiento anacrónico de las universidades

Aunque el marxismo está oficialmente muerto, existen loables esfuerzos académicos por resucitar la teoría de entre los escombros del muro de Berlín y recuperar el espíritu de ciertos marxismos -como diría Derrida en sus Espectros de Marx-. Me parecen encomiables estos esfuerzos, si por ellos se entiende no retornar al dogmatismo militante que caracterizó a la escolástica soviética, sino replantear los problemas que el viejo Marx diagnosticó del capitalismo pero en el contexto del capitalismo global. Esto implicará, probablemente, superar los planteamientos anacrónicos sin perder el espíritu crítico de la teoría.

Lamentablemente, muchos de los nuevos marxistas conservan los vicios que caracterizaron a la vieja guardia; vicios no tanto teóricos en ciertos casos, sino en sus actitudes y posiciones. Para ello, propongo este listado de tips de útiles sugerencias para evitar caer en esos vicios.

1

Evita el dogmatismo. La palabra de Marx no es la palabra del Señor, y si se pretende fundarla científicamente, tiene que ser falseable. Considera que la teoría siempre estará abierta a la revisión. Esto es lo que distingue de los creyentes religiosos.

2

No actúes por resentimiento. Aunque seas víctima de las injusticias sociales, no dejes que la víscera se imponga a la razón. Esto es lo que te distingue de los fascistas.

3

Siempre argumenta. El discurso persuasivo sirve para el proselitismo, pero eso no sustituye la argumentación racional para sustentar tus planteamientos. Si te atacan, responde con argumentos sólidos. La ideología no se repele con ideología.

4

No te dejes seducir por la paranoia. Si bien es posible que existan conspiraciones organizadas por grupos de poder, no pienses que todo el mundo conspira en tu contra. En tal caso, recurre al consejo del tip no. 3 para sustentar tu desconfianza.

5

Recuerda que la práxis sin teoría es ciega, y la teoría sin praxis es vacía. Antes de hacer proclamas para salir a las calles a hacer la Revolución, lleva a cabo una profunda reflexión teórica -- es lo que hizo Marx después del fracaso de la Comuna parisina: ampliar y profundizar la teoría-. Y si vas a salir a hacer la Revolución, considera las posibilidades, las estrategias y las acciones a seguir; no actúes por actuar simplemente.

6

Si te declaras comunista, haz labor de conciencia con el proletariado, no en los cafés bohemios. Una lucha social sin base social no sirve para nada. Y más que catequizar a los sectores sociales más vulnerables, motívalos a pensar sobre su propia situación, sobre la historia y sobre las condiciones sociales, políticas y económicas. Menos retórica y más filosofía.

Espero que sean útiles estos prácticos consejos. 

Modificado por última vez en Sábado, 25 Junio 2016 22:04
Luis Enrique Ortiz

(Oaxaca de Juárez, Oax./ 1979) es licenciado en filosofía y maestro en lingüística aplicada. Actualmente es profesor de tiempo completo asistente C del Departamento de Filosofía de la Universidad de Guadalajara, con reconocimiento de Perfil PROMEP, y miembro del Cuerpo Académico de Retórica, Lógica y Teoría de la Argumentación. Sus líneas de investigación son epistemología, filosofía del lenguaje, argumentación y lingüística.