Viernes, 30 Noviembre 2001 00:00

Guadalajara: El arte público como rehén político

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Guadalajara, como todas las ciudades de mundo, tiene su propia historia de conflictos y polémicas relacionadas con la intervención del espacio público: el trazo de calles que ha destruido parte del patrimonio arquitectónico de la ciudad, como se hizo con parte del ex convento de El Carmen para la ampliación de la avenida Juárez o la destrucción de fincas de las antiguas calles de Moro y Escobedo, en los años 70, para construir Federalismo; lo mismo que sucedió con el diseño ¡cristianísimo! de una cruz de plazas que debemos al arquitecto Díaz Morales, bajo el gobierno de Jesús González Gallo,…
¿Qué significado tienen los taggs (rayas) que amanecieron recientemente, en las columnas del teatro Degollado y otros monumentos? Este no es un asunto menor o que deba dejarse de lado, bajo el argumento de que están chavos. Al contrario. El hecho es importante. Muy importante. Pero la verdadera pregunta sería: ¿Para quién? Mucho se ha dicho de ello, pero la mayoría de las opiniones informadas no abordan de manera completa el asunto, sino que parten del adultocentrismo, lo que se espera de los jóvenes y su relación con el mundo (esa construcción social, con sus valores particulares). Es desde ahí…
Todos los que vivimos en Guadalajara lo hemos notado: la violencia es cada vez más asfixiante. Incluso si alguien perteneciera a la anómala clase de tapatíos que no han sido asaltados, que no han tenido un familiar o conocido desaparecido, o que no han sabido de un cuerpo que amanece envuelto en una bolsa muy cerca de su casa, cuesta trabajo pensar que esa persona no se haya enterado de lo que sonó por todas partes este fin de semana: tres cuerpos colgando de un puente, por lo menos seis personas más asesinadas sin más en la noche del viernes…
El envejecimiento de una generación podría entenderse fácilmente como la necesidad de ésta a dejar huella en la juventud del momento, imponiendo ciertos gustos y lineamientos morales que considera adecuados, en tanto un consumo cultural permitido, dirigiendo a aquellos que no tienen conciencia, a los ojos de los veteranos del mundo, de qué es lo que quieren. Qué, cómo y cuándo deben consumir determinados productos parece lo apremiante. La modificación de los mismos y la censura son necesarias en este punto con el fin de preservar la integridad de aquellos nuevos integrantes de la especie. El olvido es la antesala.…
El otro no existe. No, a menos que podamos modificarlo a nuestro antojo y hacer que se parezca a nosotros, educarlo por una causa; sólo en ese momento el otro, el desconocido, adquiere existencia, adquiere un nombre. El otro es una suerte de animal salvaje que vaga por las llanuras de las avenidas pavimentadas y las accidentadas callejuelas adoquinadas, se esconde bajo la sombra de los árboles raquíticos de los camellones, como si ocultara el pecado entre sus ropas pasadas de moda; anda sobre sus pies, lanzando piropos por entre los dientes a cuantas personas ve pasar: un violento que…
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