Miércoles, 05 Octubre 2016 00:12

Böcklin: El misterio de "La isla de los muertos"

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La isla de los muertos, tercera versión "Berlín" (1883). Arnold Böcklin La isla de los muertos, tercera versión "Berlín" (1883). Arnold Böcklin

En 1880 Marie Berna visitó a Arnold Böcklin en Basilea, ciudad donde éste residía y le pidió pintar un cuadro para recordar a su marido que recién había muerto. Al parecer Böcklin había estado trabajando en una pintura con el tema de la muerte. Algunos dicen que por una parte quería evocar un viejo grabado sobre el primer lugar donde estuvo enterrado Jean Jacques Rosseau, pero también – y esto no excluye la primera suposición- estaba pensando en algo para recuerdo de su hija fallecida. Como quiera que sea, el pedido de la señora Berna sirvió para que el pintor suizo reprodujera el primer cuadro añadiéndole dos figuras humanas, como este detalle le gustó las añadió también al primer cuadro.

Que se sepa, el autor pintó 5 versiones de esta obra y, durante años desde entonces, han aparecido decenas de “homenajes” hechas por pintores de más fama pero quizá no todos del mismo calaje que nuestro pintor. Una de las versiones se perdió durante la Segunda Guerra Mundial y las demás están en Berlín, Nueva York, Basilea y Leipzig. Adolf Hitler estuvo obsesionado con esta obra y tuvo una de ellas para su disfrute personal, también tuvieron reproducciones Freud y Lenin. Rajmáninov compuso una pieza musical inspirado en la obra. El genio Dalí y Nunziante hicieron detallados estudios y numerosos cuadros con el motivo de la isla de los muertos, pero muchos otros como Muller y Giger también han considerado la obra del suizo como motivo para creaciones propias.

El cuadro se compone en realidad de no numerosos elementos, unas aguas tranquilas, una isla rocosa con nichos cavados, una pequeña embarcación donde por el pedido de la señora Berna, Böcklin añadió un féretro, con una persona de pie en túnica o mortaja blanca y sentado un remero, identificado por muchos como Caronte, en el fondo de la isla unos cipreses, siempre asociados a la muerte. La diferencia entre los cuadros es de ángulos y de grupos cromáticos ya que representan distintos momentos del día o la noche. Si uno lo piensa son realmente pocos elementos pero entonces ¿por qué provocó un efecto tan hondo en personajes dedicados no sólo a la pintura y más aún, a mismos pintores?

Böcklin se educó “pictóricamente” en la tradición romántica y postromántica germana, pero sus viajes a Italia y otras partes de Europa lo hicieron tomar elementos significativos del simbolismo, en general, sus cuadros pertenecen a este movimiento.

Bueno ¿y qué? Se pregunta el lector, ¿por qué un cuadro merece tanta atención? Primeramente, lo invitaría a ver la obra de Böcklin para comprobar que quien lo hace encuentra en ella todo lo que quiera si su capricho lo permite, menos indiferencia. En segundo lugar que de la isla no sabemos nada, de los personajes tampoco, de hecho el mismo autor nunca tituló la obra, sino su representante. ¿Qué tenemos a la mano que denote el valor que se le ha dado? Pienso, desde mi ignorancia sobre el arte, que “La isla de los muertos” es a la vez invitación, despedida y entrega. Invitación si en la isla está a quien amamos y se fue, en la isla podemos buscar y reencontrarnos; despedida si somos nosotros quien vamos con el supuesto Caronte y que aun sin saberlo plenamente vamos en la embarcación y no veremos más a los del más acá; pero también puede ser entrega si somos Caronte o somos quien está  de pie atrás del féretro y muy a nuestro pesar entregamos al más allá a quien queremos realmente que se quede acá. 

Modificado por última vez en Miércoles, 05 Octubre 2016 04:32
Edson Javier Aguilera Zertuche

Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara, Maestro en Estudios Filosóficos y Licenciado en Filosofía por la Universidad de Guadalajara. Profesor de la Maestría en Derecho, la Maestría en Administración de la Universidad Enrique Díaz de León y de la Licenciatura en Intervención Educativa de la Universidad Pedagógica Nacional. Autor de diversos libros y columnista.