Miércoles, 08 Abril 2015 00:00

Desesperación de las letras: Perreando por un libro

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Desesperación de las letras: Perreando por un libro Captura

¡Vamos a promocionar la lectura con perreo! #YOLO  #IIF

Eufóricos, los investigadores del Instituto de investigaciones Filológicas corrigen un desliz lingüístico no apto para la élite letrada. Carpe Diem, locución latina que juventudes de otros tiempos plasmaban en alguna vasija desbordante de vino. #Perreaunlibro #IIF #CarpeDiem ( http://www.siete24.mx/invitan-a-leer-con-reggaeton-14899/ )

Y el mundo colapsó.

Desde que el informe de la OCDE sucumbió en los medios ubicando a México en un vergonzoso lugar en materia educativa, la algarabía no se hizo esperar. Un ejército de promotores de lectura ideaba mil formas para atrapar al mexicano promedio que lee un libro por año. Ups.

Un niño pobre de China recibe mejor educación que un niño rico en México, afirmó  Andreas Schleicher, director de educación en la OCDE (Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos). Y pronunciando discursos de buenos deseos, anima a un país sumido en la miseria a integrar reformas educativas que harán un México alfabetizado. Vasconcelos se revuelca en su tumba. (http://www.proceso.com.mx/?p=399390 )

México es un país de desiguales, norte y sur, burritos y tlayudas, tambora y marimba. Pobres y ricos. La cifra se reduce a un trágico 45% de pobreza en la nación, 53.3 millones de individuos que perciben menos del salario mínimo y no ajustan a la completar la canasta básica (http://www.jornada.unam.mx/2013/07/30/politica/007n1pol ). Los libros no son prioridad cuando se tiene hambre, tampoco hay concentración ni deseos de estudiar. ¿Para qué? En tiempos lejanos la educación desempeñaba un papel fundamental en la obtención de mejores condiciones de vida (el ideal OCDE), el trabajo arduo era parte del esfuerzo para la formación del ciudadano. ¿Quién tiene esas expectativas actualmente?

En el México de mirreyes y plebeyos, de presidentes sin título profesional (http://sipse.com/mexico/pena-nieto-sin-estudios-universitarios-ifai-55542.html ) y primeras damas extraídas de telenovela, de la mediatización de cantantes de narcocorridos como ejemplo para la juventud, queda preguntarnos ¿dónde están aquellos que sí han apostado por la universidad? ¿Dónde están los profesionistas? Hace un par de meses se hizo un recorte presupuestal al consejo para la cultura y las artes, al consejo nacional de ciencia y tecnología, imitando con ello las posibilidades de becas y apoyos financieros para los que pretenden continuar sus estudios. Las universidades se han visto envueltas en escándalos que dejan entredicho la importancia que otorgan al docente- investigador. Es difícil juzgar a quien elige el camino fácil al dinero. Eso es lo que se observa, que frente a la crisis económica la visión pragmática se opone a las deliberaciones educativas y que la diferencia económica permea la sociedad.

Las clases sociales en México se entrelazan a la cultura y educación. La esfera política promueve a actrices del cine de ficheras, payasos, cantantes de narcocorridos, ex futbolistas, como dirigentes sociales. Los alumnos del Cumbres atizan el machismo y la prepotencia del poder (http://sipse.com/mexico/polemico-video-de-estudiantes-colegio-de-legionarios-145465.html ). ¿Y el resto? ¿Qué se dice del Conalep, de los estudiantes normalistas, de los reaccionarios de la UNAM?

¿Dónde quedan las preferencias, los gustos? Y es aquí donde los mercadólogos fungen como promotores de lectura rescatando lo que, a decir de los letrados, es la cultura. Si  consideramos que la lectura va dirigida a un target, entonces hay que observar los diversos lectores y tipos de lecturas. Literatura infantil y literatura juvenil son los grandes grupos a tomarse en cuenta en el mercado del libro.

¿Qué les gusta a los niños y quién se ocupa de ellos? Libros que subestiman el intelecto infantil, escuetos de contenido que propicien un razonamiento crítico; a los niños mexicanos se les ofrece una variedad de textos que les presuponen carentes de ingenio y de habilidades de comprensión de la lectura, un tema a discutir.

¿De los jóvenes qué podemos descifrar? En el país, la juventud es tan diversa como  las regiones. Y como se observa en el promo, las clases sociales juegan un papel importante y diferenciador de la juventud. El video al que se hace referencia presenta a jóvenes que se reconocen de inmediato como parte de una clase socio económica baja, cuya diversión consiste en “perrear” y el consumo de bebidas alcohólicas; partiendo de un estereotipo y prejuicio para promover  la lectura.

Establecer que los jóvenes target son de clase baja, que sólo les interesa el “sexo vuelto baile” y que son entes enteramente pasivos, los cuales reciben la información y la absorben por obra divina gracias a que un letrado promotor le puso un libro en sus manos, debería recibir el nombre de discriminación.

Las instituciones culturales buscan la modernización a través de un contacto “cool” con las personas, confundiendo ocasionalmente la cultura con lo comercial. La implicación resultante de esta campaña es que los jóvenes analfabetas son irremediablemente acríticos, que basta contonearse al ritmo de una rima sosa para ¿leer? un libro. ¿Dónde queda la comprensión? ¿Dónde la lectura? ¿No es eso, acaso, lo que se busca con la promoción de la lectura?

En esta barbarie publicista de IIF se observa no sólo una permisión tácita de -no quiero traer aquí la discusión feminista- la objetivización de la mujer, menores de edad en poses sugerentes que incitan al acto sexual, la afirmación de todos los jóvenes reguetoneros sólo repiten y este mecanismo implicará que ya leyeron. El reguetonero es un sujeto pasivo, equiparable a un mono  que aprende lo que el “científico” le enseñe, que repite fielmente como perro pavloviano las condiciones dadas por el amo.

En esta desesperación de buscar lectores se olvida la calidad del texto, el sentido y significado del mismo, y se le otorga a la lectura (sea Yordi Rosado o Niurka) la calidad de significativa sólo dada por el acto mismo de leer. Tenemos serios problemas.

 

Modificado por última vez en Jueves, 09 Abril 2015 03:12
Sara Elizabeth Pérez

Coatzacoalcos, Veracruz (1983). Es licenciada en Filosofía por la UdeG. Es maestra en Comunicación por la misma casa de estudios.