Martes, 02 Diciembre 2014 00:00

Feminismo carismático

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Feminismo carismático photo credit: Please! Don't Smile. via photopin cc

Lo que le haces a una mujer, se lo haces a todas
pero lo que hace una mujer no define a todas...
...No pues, qué conveniente.

Desde hace unos días en la red social Facebook anda circulando un video que trata sobre cómo el sexismo hiere a los hombres. Este video lo he visto en repetidas ocasiones colgado o compartido en los “muros” de varios contactos de Facebook. La autora de este video informativo, es una “Youtuber” (nominativo otorgado a los “Video Bloggers” de Youtube, el sitio web más famoso y utilizado de alojamiento y compartimiento de videos en internet) cuyo nombre es “Laci Green” (ignoro si es su verdadero nombre o sólo un pseudónimo para su canal de videos en dicha página).

Lo que me llamó la atención de este video, además de ver una presentadora guapa (introdúzcase aquí el apelativo sexista que me quieran adjudicar), fue ver cómo se presentaba carismáticamente un tema tan retrógrada y mediocre como lo es el “feminismo”. Sí, en efecto, creo y tomo mi postura en la manifestación de que el feminismo, ese movimiento social que (supuestamente) lucha por la equidad de género, es el primer ofensor y estorbo u obstáculo para lograr verdaderamente una sociedad equitativa y respetuosa hacia “el género”.

Es ontológicamente una contradicción presentar un movimiento social cuyo estandarte es la segregación de géneros y cuyo objetivo dice ser la equidad de éstos (géneros). Un ejemplo de esta contradicción, sería la analogía de crear un movimiento social contra el racismo y llamarlo: “Poder Negro” o “Poder Blanco” o “Negrismo”… No puedes exigir equidad cuando llamas a la partición de la sociedad, a que esta se fragmente en simpatizantes y opositores. Por ello, el feminismo, es retrógrada, tanto o más que lo es aquello que el feminismo intenta “erradicar”, es decir, el machismo o el sexismo. 

Regresando al video de esta presentadora, mencionaba que un elemento en éste video me orilló a cerrar el video y no verlo completamente: la desinformación que esta presentadora imparte. Hacia el primer minuto del video, la presentadora, expone una definición de “sexismo” equivocada o quizá, culturalmente arbitraria (dado que esta definición pueda pertenecer exclusivamente a la cultura Norte Americana de los Estados Unidos de América). 

Nuestra máxima autoridad de la lengua española, la Real Academia Española, define al sexismo como: “Atención preponderante al sexo en cualquier aspecto de la vida; discriminación de personas de un sexo por considerarlo inferior” Real Academia Española (2014). Diccionario de la lengua española (23.a ed.). Consultado en http://www.rae.es/ 

Por otro lado, la presentadora de este video hace referencia al significado de sexismo de la siguiente forma: “Sustantivo. Prejuicio. Estereotipar –aunque esto es un verbo— o discriminación, típicamente contra la mujer respecto al sexo –lo sexual—.” 

Creo que es redundante resaltar la comparación en su diferencia, sin embargo lo haré, de todas formas. A veces no es suficiente presentarles las manzanitas y las naranjas al público: hay que hacerles ver la diferencia entre estos.

Mientras que la definición oficial define al sexismo como una discriminación hacia personas pertenecientes a un sexo (referido al género, sin determinar ni limitarse a uno de ambos), la presentadora del polémico video, inmediatamente presenta una versión de esta definición parcialmente certera: presenta a la mujer como género victimizado de esta discriminación. Entender que este tipo de información carece de sustento argumentable (en esta situación, etimológica) al mismo tiempo que se manipula para presentar un panorama completamente enfocado a la mira/enfoque que el sujeto desee, es un acto de desinformación. No se le otorga al público el panorama abierto, objetivo, imparcial, se le ofrece sólo lo que el expositor desea que el público conozca, limitando el enfoque y el criterio con el que se trabajará lo expuesto. 

En ese punto del video que se expone la manipulada información sobre la definición de “sexismo” (alrededor del minuto 1), que decidí simplemente no ver el video… no me interesa, ni me es necesaria la información tergiversada, manipulada. Sin embargo y para no caer en el mismo error pragmático que la presentadora (de exponer información tergiversada en este comentario), contra toda mi voluntad y con un desagrado personal hacia este tipo de “feministas”, decidí continuar viendo los restantes 3 minutos de este video de información y opinión, sobre el feminismo carismático… al finalizar el video, me arrepentí de esta decisión. 

No pasaron siquiera 15 segundos cuando necesité de una pared cercana a mí, para repetida y coléricamente estrellar mi cabeza contra ella (situación que estoy seguro, agradaría a muchos conocidos). La presentadora afirma en esos breves 15 segundos, que todos los “complejos” y “presiones” del hombre surgen no de un sexismo directo (de la mujer contra el hombre) sino del sexismo del hombre contra la mujer: de un sexismo indirecto, un balazo salido por la culata. Esta afirmación, aunque debatible y razonable, nuevamente re-cae en una falacia argumentativa, en un falso silogismo insustentable. La presentadora, sin ningún escrutinio académico, afirma que estos complejos en los hombres surgen en el hombre cuando éstos se definen como “hombres contra mujeres”. Seguida de esta atrevida declaración, utiliza ejemplos falaces de lo que (a su consideración, ya que en ningún momento hace referencia a ningún estudio o investigación) un hombre utiliza para definirse, entre ellas: “Yo soy hombre porque no soy emocional, como las mujeres; No soy físicamente pequeño, como las mujeres”. 

Si bien, es parte del “Vox populi” y algunas investigaciones soportan que efectivamente los modelos de masculinidad, le privan al hombre de expresar sus sentimientos (dado que esto es estereotipadamente una contradicción hacia lo masculino), aludir a este tipo de conocimiento popular, para aseverar que los hombre se definen como hombre porque están “contra” la mujer, es aberrante y repudiable. Aberrante y repudiable ya que la formación del hombre “contra” la mujer, es una situación que responde a una semiótica sencilla de la oposición por contradicción: “Yo soy niño, tengo pene; yo soy niña, no tengo pene”. Es en la contradicción que se cimenta la precepción de lo que diferencia a los géneros y sobre este cimento, establecer uno de los parámetros (más no el único) que vendrán a definir la identidad del sujeto: tanto sexual, como social, como emocional, entre otras. Dicho de otra forma, la identidad de un sujeto (hombre o mujer) no se completa ni se determina únicamente por la formación de una única identidad (la sexual), por lo cual es un error creer que el hombre se define (a sí mismo) como “Hombre” basándose únicamente en su identidad sexual (puesto que pertenece al género masculino).

Sin embargo esta situación parece no importarle, o quizá no reparó en ella, a la presentadora, quien continúa ejemplificando y argumentando sobre esta falacia silogística que los prejuicios del hombre sobre el hombre son culpa del hombre por establecer un sexismo contra la mujer. Literalmente, en el minuto 1:34, la presentadora concluye (después de su pseudo-argumentación-ejemplificación) que “estas presiones específicas de género –complejos masculinos— son un efecto secundario del sexismo”. 

Porque obviamente, es un sacrilegio, un pecado, una forma de “pensamiento retrógrada” creer o siquiera pensar que las mujeres no tienen prejuicios sobre los hombres… y si los tienen son culpa de un mítico patriarcado-hetero-fálico-normativo… porque para las feministas, sea cual fuere la situación, los hombres tienen la culpa y ellas, las mujeres, son víctimas.

Observen, lectores, cómo la presentadora minimiza y solventa el impacto agresivo del sexismo masculino al llamarlo “presiones específicas de género” y cómo, en especial, adjudica la culpabilidad de estas “presiones” al propio hombre (puesto que el sexismo, como ella lo presenta, es discriminación hacia la mujer y sólo hacia la mujer).

El video termina con la presentadora manifestando su repudio hacia el sexismo, afirmando que “afecta” a ambos géneros. Durante todo el video, el carisma de esta joven es innegable y ciertamente logra simpatía con su público, sin embargo a pesar de lo carismática que sea esta presentadora expone un tema sin referencia, sin soporte o apoyo académico, por lo cual y una vez finalizado el video (pese a que me arrepentí de verlo), no me sentí tan, mal… “es un texto de opinión” me dije auto-convenciéndome de escribirle una réplica para hacerle presente sus errores. Sin embargo, preferí utilizar su video como pre-texto para escribir mi propio artículo de opinión en la que podría puntualizar el error de este video: El feminismo es un pensamiento retrógrado, que no ayuda a la causa que pretende, ni tampoco ayuda a la sociedad. 

Este comentario no pretende ni sostiene que la discriminación sexual no exista así como los lamentables y múltiples casos de violencia de género. Sin embargo y como fue manifestado anteriormente, el feminismo es un movimiento retrógrada que falsamente lucha por la equidad de género y únicamente logra la segregación y exclusión de género.

Pueden ver el video referido en el siguiente enlace: http://youtu.be/iwQBlNVqL-E

Modificado por última vez en Miércoles, 03 Diciembre 2014 06:41
Mario Grana

2 de Mayo de 1986. Guadalajara, Jalisco. México. Egresado de la carrera de Letras Hispanoamericanas del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH). Profesor de Español como segunda lengua y Gramática del Español. Estudiante de literatura, investigador de Semiótica literaria.