Sábado, 27 Agosto 2016 05:25

Cuéntame una de vaqueros

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Los western europeos mejor conocidos como spaguetthi western fueron, durante las décadas de los años 60 y los 70, una bocanada de aire fresco para el mundo del cine. De hecho el mismo término spaguetthi fue usado por los directores estadounidenses para dar descrédito a estas cintas que se filmaron y fueron producciones españolas e italianas, aunque hubo algunas francesas y alemanas.

No se puede hablar de este género sin mencionar al menos 4 nombres icónicos: Sergio Leone director romano que dio más prestigio, pero también más controversia al género, Ennio Morricone  otro romano y músico sin el cual los muchos clímax de variadas películas no hubieran sido tan elevados, Lee Van Cleef un estadounidense considerado el villano del western por antonomasia; y por su puesto el más conocido actor, director, músico y guionista Clint Eastwood de quien sencillamente no se puede decir ni un cuarto de sus contribuciones al cine en un extenso libro.

¿Y esto qué tiene de importante? Nos retratan, aunque cine europeo, un periodo de la historia estadounidense posterior a la guerra de secesión donde prevalecía, sí lo voy a decir aunque parezca de película: la ley del más fuerte. Los buscadores de oro, los caza recompensas, los ladrones, los aventureros sin más, el cantinero, el sheriff, el alcalde, el sepulturero, los apostadores, el mafioso del pueblo, los bravucones, el conductor del tren y las damas de los burdeles tanto como las de familia; todos llenaron un abigarrado contexto en un lejano y salvaje oeste donde cada cual tenía su oportunidad, pero también donde la vida era ruda, seca, peligrosa y llena de privaciones, ¿y por qué no decirlo? generosa en oportunidades.

Y es que el lejano oeste por ríspido que se presentara, fue de hecho el lugar perfecto de muchos para comenzar desde cero. Clint Eastwood  y compañía nos enseñaron que la astucia, la resistencia, y según fuera el caso, una buena pistola, un caballo sano y veloz o una baraja eran los elementos principales para ganarle una jugada a  la vida. Gente que no tenía nada, desposeídos de su modus vivendi por la guerra de secesión  estaba  a la espera de una oportunidad; y por inverosímil que parezca este estilo de vida tenía su oportunidad y también su encanto. Ese encanto lejos de existencia real de un lejano oeste no caduca, porque lo increíble y audaz está hoy representado en un epítome popular; cuéntame una de vaqueros.

Modificado por última vez en Martes, 06 Septiembre 2016 23:28
Edson Javier Aguilera Zertuche

Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara, Maestro en Estudios Filosóficos y Licenciado en Filosofía por la Universidad de Guadalajara. Profesor de la Maestría en Derecho, la Maestría en Administración de la Universidad Enrique Díaz de León y de la Licenciatura en Intervención Educativa de la Universidad Pedagógica Nacional. Autor de diversos libros y columnista.