Lunes, 09 Enero 2017 15:09

Verne y la imaginación

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La imaginación es algo poco valorado hoy en día y esto sucede por la demanda de conocimientos de “carácter práctico”,  de otro modo: por el deseo de comercializar todo lo que se pueda. Verne demostró en pos de la valorización de la imaginación, que aún actividades duras como la ciencia, no son posibles sin usarla; que imaginar, proyectar y ejecutar son parte de una cadena ineludible en la ciencia, la tecnología y la realización del hombre. Verne imaginó por primera vez la televisión, el helicóptero, el submarino, la nave espacial, el viaje a la luna, y la conquista de los polos. Ideas que otros tomaron muy en serio para ejecutar y gracias a las cuales nuestro modo de estar en el mundo cambió radicalmente.

Se cuenta que cuando Jules Gabriel Verne tenía once años escapó de su casa con intención de ir a la India para comprarle un collar a su prima de quien estaba enamorado, pero su padre lo detuvo ya arriba del barco. Este suceso significó para Verne un brote ansioso de conocimiento, y en vez de suprimir sus deseos de conocer el mundo, los acrecentó al grado de convertirse en megalómano del conocimiento natural, geográfico y científico. Cosa que consiguió plasmar en sus obras de teatro, cuentos, novelas y artículos científicos.

La habilidad de Verne para describir por ejemplo, zonas geográficas que no conocía como el norte mexicano (en “Un drama en México”) del que tenía idea solo por la lectura de Alexander von Humboldt, es muestra de que la realidad y la imaginación no se oponen, de que la imaginación puede ser fuente de los conocimientos más exactos. Los personajes de sus narraciones, son en su mayoría amantes del conocimiento, y ven en él una fuente de misterio, bienestar y aventura, prototipo que contrasta grandemente con dos de los imaginarios más penosamente extendidos actualmente acerca de los hombres de conocimiento: el del científico loco y el del nerd.

Conocido junto con Herbert George Wells por ser creador del género de ciencia ficción, Verne ha sido el maestro de las anticipaciones científicas, tecnológicas y hasta sociales –cuestión ejemplificada anteriormente-. Además sus textos numerosos y de calidad literaria han sido traducidos a casi todas las lenguas (el autor más traducido solo después de Agatha Christie), sus narraciones han sido inspiración para al menos dos decenas de películas.

En este sentido, no se puede seguir sosteniendo que la imaginación es una habilidad infértil, propia de mantenidos y de gente sin oficio ni beneficio. Verne nos muestra página tras página que la posibilidad de transformar la realidad no es algo descabellado, y que la literatura como fuente de gozo, conocimiento y poderosa distracción de las preocupaciones es aún vigente. El poder de transportarnos a otras realidades sin el uso de drogas, sin ver los partidos de las chivas y sin la búsqueda de estados alterados de conciencia, es y seguirá siendo una de las dádivas con que los buenos literatos han agasajado a la humanidad.

Modificado por última vez en Viernes, 13 Enero 2017 04:30
Edson Javier Aguilera Zertuche

Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Guadalajara, Maestro en Estudios Filosóficos y Licenciado en Filosofía por la Universidad de Guadalajara. Profesor de la Maestría en Derecho, la Maestría en Administración de la Universidad Enrique Díaz de León y de la Licenciatura en Intervención Educativa de la Universidad Pedagógica Nacional. Autor de diversos libros y columnista.